64.- El Juego
Estamos tan acostumbrados a escondernos detrás de las excusas, que nos vamos quedando casi sin probabilidades. Como si nos gustara ir escribiendo un cuento sin final feliz, nos medimos la paciencia con distancias, y sólo cuando la temperatura baja a cero damos un paso hacia adelante; tu beso, mi risa, la forma de tu cuerpo entre mis manos, la piel que nos robamos ardiendo, y después tres pasos para atrás. Cuanto más tiro de tu cuerda, más te veo alejarte; más te suelto y menos cerca tuyo me veo. Cuanto más te siento tensar mis resortes, más miedo me da romperme; si aflojaras la tensión, ya no te sentiría. El juego es no tener juego, y eso me rompe las reglas. Vamos tachando casilleros y no creo que haya forma de ganar así, con tanto miedo. No sé si patear el tablero o guardarte las fichas. No sé si puedo.